Una de las preguntas más frecuentes al aprender idiomas, y una con respuesta sorprendentemente concreta. La lingüística lleva décadas contando qué palabras aparecen con qué frecuencia, y el resultado es similar en casi todos los idiomas: un núcleo diminuto del vocabulario hace casi todo el trabajo.
Las 100 palabras más frecuentes de un idioma ya cubren alrededor del 50 % de todo el texto hablado. Con las 1000 palabras más frecuentes alcanzas cerca del 85 % del idioma cotidiano; con 3000 palabras, alrededor del 95 %. Después la curva se aplana mucho: para el último cinco por ciento necesitarías decenas de miles de palabras raras, que al principio apenas encontrarás.
La consecuencia es clara: las primeras 1000 palabras son, con diferencia, la inversión más valiosa de tu tiempo de estudio. Con ellas entiendes el núcleo de casi cualquier conversación, puedes mantener intercambios sencillos y —lo decisivo— deducir palabras nuevas por el contexto, porque ya entiendes el resto de la frase. Traducido a niveles: unas 500 palabras corresponden a A1, 1000–1500 a A2, y a partir de unas 2500–3000 palabras te acercas a B1/B2.
Lo importante, eso sí, es qué 1000 palabras aprendes. Una lista de vocabulario aleatoria sirve de poco: tienen que ser las más frecuentes. Exactamente así está construido 1000 Words: sustantivos, verbos y adjetivos del vocabulario esencial más las frases cotidianas más importantes, siempre con frase de ejemplo y audio. Así la estadística se convierte en un plan de estudio concreto y alcanzable.